Bariloche fue el escenario elegido para dar a conocer una nueva etapa en la política de innovación de Río Negro. El gobierno provincial, en articulación con el Consejo Federal de Inversiones (CFI), presentó dos herramientas de financiamiento orientadas al desarrollo tecnológico y productivo regional: el Fondo de Innovación del CFI y el programa provincial “Desafíos Rionegrinos” con una inversión total de 400 millones de pesos.
En el Instituto Balseiro, se dio a conocer las iniciativas que se ejecutarán en un contexto global marcado por la discusión sobre seguridad energética, destacando el rol de la provincia como nodo clave en la producción y exportación de energía, con nuevos desarrollos vinculados al GLN y el petróleo.
El secretario general del CFI, Ignacio Lamothe subrayó que el Fondo de Innovación del CFI es un instrumento estratégico para acompañar proyectos productivos que tengan en la investigación y el desarrollo su eje central. El fondo está orientado a empresas tecnológicas y startups con hasta siete años de antigüedad, y funciona como complemento al programa provincial, reforzando la articulación entre el conocimiento científico y la economía del territorio.
Desafíos Rionegrinos: 400 millones para soluciones concretas
El programa Desafíos Rionegrinos busca convertir problemas productivos y de gestión en proyectos tecnológicos ejecutables. Con una inversión total de 400 millones de pesos, la iniciativa contempla hasta 40 millones por proyecto en forma de aportes no reembolsables y un plazo máximo de ejecución de 12 meses.
El programa se estructura a partir de un Banco de Desafíos Rionegrinos donde organismos del Estado, empresas y cooperativas presentan problemáticas concretas; luego, universidades e instituciones científicas proponen soluciones tecnológicas. El proceso incluye convocatorias, evaluaciones técnicas independientes y selección por mérito, priorizando proyectos con alto impacto territorial y transferencia efectiva del conocimiento.
Ejes estratégicos: de la energía a la inteligencia artificial
La innovación en Río Negro se organiza en diez ejes estratégicos: gobernanza ambiental, petróleo y gas, energía nuclear, gestión del agua, minería, transformación digital, inteligencia artificial, riesgo de desastres, agroindustria y salud. Esta estructura permite ordenar la inversión en ciencia y tecnología en función de prioridades productivas, ambientales y sociales, alineadas al desarrollo sostenible de la provincia.
La jornada también incluyó la firma de acuerdos para la tecnificación del riego, convenios de corresponsabilidad crediticia entre Fogario y el Fondo de Garantía del CFI, y espacios de intercambio con egresados de la Escuela de Formación del propio organismo. Todo ello configura un conjunto de herramientas que va más allá de créditos y aportes: se trata de una política pública que busca consolidar Río Negro como un territorio donde la innovación se traduce en mejores condiciones productivas, más competitividad para las pymes y modernización del Estado.
La iniciativa busca que el conocimiento científico generado en polos tecnológicos estratégicos se traduzca en emprendimientos productivos escalables, fortaleciendo el ecosistema de innovación federal y dinamizando las economías regionales a través de inversiones estratégicas en investigación y desarrollo (I+D).
El llamado está abierto a emprendimientos de toda la provincia que cumplan con los siguientes requisitos:
- Radicación: La investigación y el desarrollo deben realizarse en Argentina y fortalecer el entramado productivo de las provincias.
- Antigüedad: Empresas con un máximo de 7 años de vida.
- Estado del proyecto: Deben haber superado la fase de «idea» y contar con una validación técnica probada (un prototipo funcional o Producto Mínimo Viable).
- Sectores: Es abierto. Incluye biotecnología, economía del conocimiento, tecnología aplicada a la energía, entre otros.
Los interesados en acceder al financiamiento de InnovaCFI deben iniciar el proceso a través de los canales institucionales del Consejo Federal de Inversiones y la Secretaría de Ciencia y Tecnología de Río Negro. El primer paso consiste en la presentación formal del proyecto, instancia en la que un comité especializado evalúa tanto la solidez de la base científica como el potencial de escalabilidad del modelo de negocio propuesto.
Posteriormente, la iniciativa se somete a una rigurosa evaluación técnica. En esta etapa, diversos expertos analizan la viabilidad real del prototipo presentado para asegurar que la solución tecnológica sea aplicable. Finalmente, una vez aprobado el dictamen, se procede a la asignación de recursos. El financiamiento se otorga específicamente para las etapas denominadas Pre-seed (pre-semilla) o Seed (semilla), que representan las fases iniciales de mayor riesgo e incertidumbre para cualquier empresa de base tecnológica.