El Polo Científico proyecta una nueva etapa para la innovación patagónica

Dos edificios de tres, están en funcionamiento en el Polo Científico Tecnológico (foto archivo Cecilia Maletti)
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El Polo Científico Tecnológico avanza en un proyecto de ampliación que sumará unos 1.700 metros cuadrados cubiertos distribuidos en cuatro niveles, destinados a fortalecer la infraestructura de investigación, desarrollo tecnológico y transferencia de conocimiento en la Patagonia. La obra contempla un centro de datos, espacios para incubación de emprendimientos y áreas de aceleración de proyectos, además de una pasarela que conectará el nuevo edificio con las instalaciones existentes.
La iniciativa se presenta como un impulso concreto para consolidar al Polo como un nodo regional de innovación: un lugar donde investigadores, emprendedores, empresas y estudiantes puedan encontrar equipamiento, acompañamiento y espacios de trabajo articulados. La incorporación de un centro de datos resulta especialmente relevante para el desarrollo de proyectos vinculados a inteligencia artificial, big data, monitoreo ambiental, energía, geociencias y aplicaciones productivas adaptadas a las condiciones de la Patagonia.

Espacios para crear y escalar

Los nuevos sectores de incubación y aceleración buscarán acompañar el crecimiento de emprendimientos con base tecnológica, ofreciendo un entorno propicio para transformar ideas y resultados de investigación en productos, servicios y soluciones regionales. El objetivo es acortar la distancia entre el conocimiento generado en las universidades y centros de investigación y su aplicación en el territorio.
La ampliación también prevé unos 4.500 metros cuadrados de estacionamiento, una mejora de accesibilidad pensada para facilitar la circulación de estudiantes, trabajadores, visitantes y equipos que participen de actividades, capacitaciones, reuniones técnicas o instancias de vinculación con el sector productivo.

Un polo con proyección regional

Para la Patagonia, contar con una infraestructura de estas características significa fortalecer capacidades locales frente a desafíos como la diversificación productiva, la transición energética, el cuidado del ambiente, la digitalización y la retención de talento. El Polo Científico se posiciona así como un espacio de encuentro entre la ciencia, la tecnología, la educación y el desarrollo económico regional.
El plazo estimado de ejecución de la obra es de entre 270 y 365 días, un período que permitirá avanzar hacia una nueva etapa de funcionamiento del complejo. Una vez concluida, la ampliación ampliará la capacidad del Polo para alojar proyectos, brindar servicios tecnológicos y promover la creación de empresas basadas en conocimiento desde el sur del país.

Una apuesta por el futuro

Más que una obra edilicia, la ampliación representa una apuesta por consolidar un ecosistema de innovación con identidad patagónica. La combinación de centro de datos, espacios de incubación, aceleración y conectividad con los edificios existentes apunta a generar un entorno integrado donde la investigación pueda convertirse en desarrollo, empleo calificado y oportunidades para las comunidades de la región.

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